domingo, 29 de junio de 2014

La vida y sus conspiraciones fallidas 2.0

Digo muchas veces que me siento idiota por huir de Omar pero nunca hago nada para evitar hacerlo. El viernes de la semana pasada, sin pensar que iba a cruzarme con él... bajé muy alegremente a comer con mi compañera a la tienda de al frente, y en el camino al bajar las escaleras estaba él, con su camisa violeta y su traje negro, no llevaba chaqueta, lo cual hacía que mi anhelo se viera aún más hermoso.

En esos días yo estaba muy estresada, por la monumental cantidad de trabajos que debíamos entregar... ese estrés se reflejaba en mi apariencia, mi cabello no se acomodaba y me veía más despeinada de lo normal, y por la vengüenza que me daba el hecho de que me viera así, tomé la madura decisión de ponerme los audífonos y seguir bajando las escaleras ignorándolo; Él me miró! Sabe de mi existencia!!!! AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH! Pero bueno, no es la gran cosa... ha-ha! y cuando bajé al siguiente piso empecé a cantar 'R U Mine?' que era lo que estaba sonando. Tan nerviosa me puso que al llegar a la tienda y empezar a comer, de pensar en que él iba a bajar también, mordí un trozo de queso muy grande y lo tragué entero; pasó una semana entera en la que me dolía la espalda hasta para respirar... gracias Omar!

Y el último día en que lo vi, digo último día porque este ciclo ya se acabó y oficialmente estoy en quinto! /o/ fue el martes, ese día jugó la selección de fútbol de Colombia contra la de Japón y ganamos 4-1!!! y siempre que Colombia juega, todos tenemos la costumbre de ponernos la camiseta, como un símbolo patrio y de unión, pero yo no tenía la camiseta, tenía una camisa esqueleto que me regaló la mamá de mis primas, y aunque no me gusta mucho aún así me la ponía, (por mis buenas notas mi mamá me compró el buso de la selección Colombia que tanto quería y tanto le había pedido) pero en cierto modo me avergonzaba tenerla puesta porque no me quedaba muy bien... Al finalizar el primer bloque de clases yo salí al baño, pero en el piso en el que yo tenía clases no habían baños para mujeres, así que tuve que ir al segundo piso. En ese piso queda la biblioteca, y Omar tenía clases por esos lados, por eso cuando bajé vi sus tenis y su cabeza en el montón, por lo alto que era eso era lo que más sobresalía de él en las multitudes; pasé rápido para ir al baño, traté de acomodarme la camiseta pero no me sentía muy cómoda con ella puesta, pero luego salí y Omar estaba de pie junto a las escaleras, de espaldas... Esa camiseta de la selección que él tenía puesta le lucía de una manera absurdamente apropiada, era como una obra de arte, por eso, ante tanta belleza salí caminando y pasé junto a él muy rápido y seguí hasta el salón. Omar debería ayudarme un poco... aunque sea para saludarme o algo así, no sé qué otro modo habría para hablar con él.

Espero que a mi anhelo le vaya muy muy bien en estas semanas de receso, y que disfrute muchísimo del mundial, porque sé que tanto a él, como a mi nos encanta el fútbol.

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