Había abandonado mi blog, y ahora, un mes después vuelvo a escribir.
No hay muchas diferencias entre lo que era mi vida hace un mes y lo que es ahora, excepto que ya no están las mismas personas que estaban conmigo antes... extraño muchísimo a mi abuelita.
En los tres meses, casi cuatro o cinco que estuve sin ver a Omar, me di cuenta de que me gusta estar triste por él, ya que como dije se ajusta a mi modelo de perfección... y es absurdo porque él no es nadie en mi vida (no es nadie pero significa todo); pienso en cómo va a ser cuando lo vuelva a ver, me gustaría dejar de darle importancia a todo pero así es mi personalidad, lamentablemente.
Ya yo no sé qué hacer, todo, absolutamente todo me fastidia y cada vez me siento más sola... hay cosas y personas que desearía borrar de mi vida totalmente pero desafortunadamente es imposible. Quisiera que fuese posible quitarme a Omar de la cabeza e irónicamente del corazón, que ni siquiera debería estar allí...
Omar dejó una gran huella en mi vida, así fuese nula la interacción. La poca confianza y el poco auto-estima que tenía se fueron con él, y no sé por qué me torturo si al parecer él está enamorado y supongo yo, está con alguien. Fuerza Fer, fuerza porque el quinto ciclo se acabó, ya no te queda nada para que termines tu carrera y empieces a trabajar... y ya verás que él sólo será un recuerdo y te reirás de las idioteces que pensabas, decías y hacías.
Sexto, sólo espero que sea un buen ciclo como todos los demás y poder ser muy, muy feliz, más de lo que estoy siendo aunque no me dé cuenta.