lunes, 29 de septiembre de 2014
viernes, 29 de agosto de 2014
Hace casi dos semanas era sábado, un día común y corriente... con todos aquí en mi casa haciendo flojera, riendo, mi papá gritando para que le ayuden y todo lo que se considera normal dentro de los límites de esta familia. Yo estaba en mi alcoba intentando organizar un poco mi desorden para luego hacer mis tareas, hasta que escuché a mi papá gritar (lo cual se me hizo normal porque se la pasa gritando la mayoría del día. Pero había algo inusual en su voz... tenía cierto desespero, y me di cuenta de que no era un llamado común hasta que mi mamá subió corriendo a decirme que mirara qué tal iba el almuerzo, porque a mi abuelita le había dado, como decimos aquí "un patatus". Mi abuelita no podía sostenerse con sus piernas, ni tampoco hablar... se desplomó en la silla en la que siempre se sentaba cuando estaba en su tiendita. Entre mi tía y mi papá pudieron sacarla de la tienda, y luego mi mamá y yo les ayudamos, lo último que le dije a mi abuelita en su supuesto estado de consciencia fue que estuviera tranquila, les ayudé a subirla al carro y se fueron al hospital... tuvo un derrame cerebral debido a su hipertensión, ese mismo día tuvieron que llevarla a otro hospital (que queda al otro lado de la ciudad, gracias hermoso sistema de salud de Colombia .l. partida de hijos de puta) y casi fallece en la ambulancia a medio camino...
Realmente, desde el día en que la vi en ese estado, inconsciente y cotradiciendo su propia voluntad, con el dolor de mi alma le pedí a Dios o a ese ser superior que dicen que existe, que aunque a nosotros nos doliera demasiado que era mejor que la llevara con él para evitarle todo ese sufrimiento, esas dos semanas de sufrimiento...
Y así fue que el 23 de agosto nos dimos cuenta de que Dios tenía un nuevo angelito a su lado, el mejor angelito y el más lindo de todos... Descansa en paz abuelita <3, mi guerrera.
viernes, 1 de agosto de 2014
Masoquismo sin fuerza de voluntad
Me falta fuerza de voluntad para hacer muchas cosas, y estoy en esa época del círculo vicioso al que llamo vida en la que simplemente me detesto y me siento inferior, aunque en el interior sé que no lo soy pero nunca hago nada para cambiarlo. Justamente hoy se supone que tenia una cita con el psicólogo de la universidad... llegué tarde para ir a la cita, así que no fui, simplemente no quería ir porque sé que al final yo soy la única que tiene la cura para mis dolores y las soluciones a mis problemas, nadie más... mi felicidad no se puede basar en otra persona más que yo, primero estoy yo antes que los demás y se supone que así debería ser siempre.
Para amar a alguien más debería venir el amor propio, y eso es algo que no tengo... pienso que mi pasado en lugar de debilitarme y detenerme debería ser mi incentivo para ser una mejor persona, más fuerte, y también para empezar a caminar distinto. Lamentablemente, en los días en los que mi voluntad está totalmente construida pasa algo o llega alguien que hace que todo mi esfuerzo sea en vano, y ya no quiero eso. No quiero nada de lo que estoy viviendo (las cosas malas), no quiero seguir con los demonios que tengo dentro de mi, quiero sacarlos y empezar de cero, ser más fuerte... dejar de ser masoquista y tratar como una prioridad a alguien que ni me conoce o me trata como una simple y banal opción.
Quiero poder ser fuerte y valorarme como soy, felicitarme por mis logros y no auto destruírme con críticas que en lugar de hacerme mejorar me hacen caer más. Pero primero voy a empezar a combatir mis demonios sin dejarme vencer por ellos, y así sé que todo cambiará.
miércoles, 30 de julio de 2014
La vida y su conspiración definitiva
sábado, 19 de julio de 2014
Sin título
Aquí todo se pone peor, no hago nada más que pelear con ellos dos; me aburre un montón estar aquí encerrada, quisiera poder hacer algo más que sentarme aquí a ver facebook o hacer algo a parte de oficio. Mierda, tengo 18 años! y ni siquiera así...
Y mientras unos padres sufren porque sus hijos no trabajan, los míos sufren porque quiero trabajar. No sé si se oponen porque yo sea "pequeña" o como dice mi mamá "porque no hay dinero" (psst, ¿para qué se trabaja sino es para ganarlo?) trato de entenderlos y considero que he sido comprensiva, pero ya me cansé... ya quiero ganarme las cosas por mi cuenta porque ellos no toda la vida van a estar; haga o deje de hacer ellos siempre me van a criticar por todo lo que hago mal, y de hecho cuando hago las cosas bien no las hago esperando un reconocimiento, las hago para que simplemente dejen de joderme y ya. Pensaran ustedes, lectores, que soy una berrinchuda rebelde que se queja de todo, pero todos tenemos un límite, y he soportado mi niñez con mi papá criticándome y fastidiándome siempre como para que haga lo mismo ya siendo adulta. No creo tener el mundo cogido a dos manos, y porque sé que las cosas no se obtienen fácilmente quiero trabajar para tener la satisfacción de no tener que pedirle nada a ellos para que luego no me salgan con reproches.
Ellos parecen no entenderme, así que ¿por qué debería entenderlos e intentar ser comprensiva?
domingo, 13 de julio de 2014
Capítulo 3: Por escribirse
¿?
domingo, 29 de junio de 2014
La vida y sus conspiraciones fallidas 2.0
En esos días yo estaba muy estresada, por la monumental cantidad de trabajos que debíamos entregar... ese estrés se reflejaba en mi apariencia, mi cabello no se acomodaba y me veía más despeinada de lo normal, y por la vengüenza que me daba el hecho de que me viera así, tomé la madura decisión de ponerme los audífonos y seguir bajando las escaleras ignorándolo; Él me miró! Sabe de mi existencia!!!! AAAAAAAAAAAAAAAHHHHHHHHHHHHH! Pero bueno, no es la gran cosa... ha-ha! y cuando bajé al siguiente piso empecé a cantar 'R U Mine?' que era lo que estaba sonando. Tan nerviosa me puso que al llegar a la tienda y empezar a comer, de pensar en que él iba a bajar también, mordí un trozo de queso muy grande y lo tragué entero; pasó una semana entera en la que me dolía la espalda hasta para respirar... gracias Omar!
Y el último día en que lo vi, digo último día porque este ciclo ya se acabó y oficialmente estoy en quinto! /o/ fue el martes, ese día jugó la selección de fútbol de Colombia contra la de Japón y ganamos 4-1!!! y siempre que Colombia juega, todos tenemos la costumbre de ponernos la camiseta, como un símbolo patrio y de unión, pero yo no tenía la camiseta, tenía una camisa esqueleto que me regaló la mamá de mis primas, y aunque no me gusta mucho aún así me la ponía, (por mis buenas notas mi mamá me compró el buso de la selección Colombia que tanto quería y tanto le había pedido) pero en cierto modo me avergonzaba tenerla puesta porque no me quedaba muy bien... Al finalizar el primer bloque de clases yo salí al baño, pero en el piso en el que yo tenía clases no habían baños para mujeres, así que tuve que ir al segundo piso. En ese piso queda la biblioteca, y Omar tenía clases por esos lados, por eso cuando bajé vi sus tenis y su cabeza en el montón, por lo alto que era eso era lo que más sobresalía de él en las multitudes; pasé rápido para ir al baño, traté de acomodarme la camiseta pero no me sentía muy cómoda con ella puesta, pero luego salí y Omar estaba de pie junto a las escaleras, de espaldas... Esa camiseta de la selección que él tenía puesta le lucía de una manera absurdamente apropiada, era como una obra de arte, por eso, ante tanta belleza salí caminando y pasé junto a él muy rápido y seguí hasta el salón. Omar debería ayudarme un poco... aunque sea para saludarme o algo así, no sé qué otro modo habría para hablar con él.
Espero que a mi anhelo le vaya muy muy bien en estas semanas de receso, y que disfrute muchísimo del mundial, porque sé que tanto a él, como a mi nos encanta el fútbol.
sábado, 21 de junio de 2014
Todos simplemente se alejan
Para esa clase de personas siempre se va a ser invisible, o simplemente uno va a ser visto cuando necesitan algo, algo material y no un apoyo 'sentimental'; un apoyo que no haga sentir a esa persona como ese objeto que sólo se requiere para hacer ciertas cosas, en ciertos momentos y que cuando esa persona necesite de alguien sienta que no está sola, y que no es un objeto! Y yo me siento como eso... un simple objeto que todos usan y buscan específicamente cuando necesitan o quieren algo.
Y ya me cansé...
sábado, 14 de junio de 2014
La vida y sus conspiraciones fallidas
Acabo de cruzarme con el hermoso Omar, bueno no directamente de cruzarme con él así como la semana pasada, cuando iba yo caminando por la carrera 11 pero lamentablemente me tropecé sin llegar a caerme, sólo me tropecé... se me enredaron los pies o algo así y 'salté' pero luego me reí de mi y seguí caminando... like a boss. Con la sorpresa de encontrarme con él en la esquina de la 73 con 11 looooool, se atravesó en mi camino y cuando me di cuenta de que era él, lo miré de arriba hacia abajo y quedé pasmada... seguí caminando tras él guardando una distancia considerable. Me sentía rara si lo miraba, pero lo hice una sola vez, los pasos que daba eran algo torpes, como si estuviese cansado, y en lugar de parecerme algo gracioso, fue algo adorable. Al llegar a la entrada de la universidad afortunadamente yo tenía el carné en mi mano, pero él no, así qué tuvo qué quedarse ahí buscándolo... y en ese momento aproveché para caminar un poco más rápido y adelantarlo. Como siempre las piernas me temblaban, me puse fría y pálida, casi me caigo de camino al salón, y bueno, cuando llegué empecé a sudar.
Mi compañera me preguntó qué había pasado y le dije todo, empezó a reírse y luego seguimos normalmente en la clase. Yo soy muy ansiosa, a decir verdad quisiera estar comiendo en todo momento, por eso es qué salgo a comer después de la primera hora de clases... como el día en qué le hablé a Omar, le dije a la profesora qué yo tenía hambre para que me dejara salir, pero esta vez la profesora nos pidió a mi compañera (que decidió ir conmigo) y a mi qué le comparamos algo. Eso hicimos, cuando de lejos vi a Omar en la tienda y nos quedamos en la puerta de la universidad un momento esperando para que la tienda se despejara un poco y poder ir a comprar lo que nos pidió la profesora... luego de un rato cruzamos la calle hacia la tienda y Omar seguía ahí pero ya se iba, se fue pero se devolvió a comer algo, y justamente se puso de pie junto a mi, mierda!.
Pienso seriamente en eso de empezar a controlar mis nervios y mis emociones, el sólo tenerlo al lado me puso tan nerviosa que sentía que iba a vomitar y no podía si quiera comer!!! a veces me pongo a pensar que debería prestarle más atención para recordarlo más, pero al tiempo sonará no muy cuerdo, pero eso me hace daño...
La vida y sus conspiraciones fallidas... al parecer ella nunca dejará de intentarlo, y es que lamentablemente suelo cruzármelo mucho, justamente cuando no quiero verlo; esas conspiraciones parecen ser inútiles, porque por ejemplo el día de la tienda él ni siquiera me miró, y bueno, sentí el impulso de hablarle pero simplemente no lo hice. Hoy también hubo una conspiración fallida, al verlo así sin querer, pero bueno... luego de recoger varios puntos de vista y de una decisión propia, creo que es mejor dejar todo hasta aquí, ¿pero dejar qué? si aquí nada ha pasado ni va a pasar. Omar sigue "torturándome" involuntariamente con todas las cosas que publica en su facebook, en serio se ajusta a mi percepción de la perfección, pero a veces esos modelos que se ajustan a nuestros requerimientos o preceptos de la misma perfección están estrictamente hechos para ser admirados y contemplados, nada más para eso... y con suerte se podría llegar a tener el suficiente coraje y la suficiente seguridad para hablarles, de lo contrario, son anhelos.
Y Omar es mi anhelo...