Iba yo muy tranquila caminando, llegando a la universidad... y vi desde lejos qué Kamilo no estaba en donde se suele sentar. Merde, eso fue lo qué dije cuándo lo vi.Estaba de pie contra la reja, aparentemente hablando con un amigo y cómo raro se me olvidó hasta cómo caminar. Me lo encontré durante todo el día! En todos lados, hasta en el transmilenio... cuándo yo tranquilamente iba por la estación de la calle 76 y allí estaba él... merde.
Se me pegó esa palabra francesa! Merde, bueh... suena mejor qué mierda jajajajajajajajajajajajajaj.
Continuemos con la rutina de admirar la belleza desde lejos, incluso si te hace coquitos o trata de mirarte (aparentemente) cuándo no te des cuenta.
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